13/08/2026
Septiembre en la Costa Brava: por qué puede ser el mejor momento para venir
Cuando pensamos en verano en la Costa Brava, casi siempre pensamos en julio y agosto. Pero septiembre tiene algo especial: los días siguen siendo cálidos, el Mediterráneo conserva la temperatura del verano y las playas continúan invitando a pasar horas junto al mar, pero todo empieza a sentirse un poco más tranquilo.
Para quienes prefieren viajar sin tantas prisas ni multitudes, septiembre puede ser uno de los mejores momentos para descubrir Lloret de Mar y la Costa Brava.
Menos gente, más tranquilidad
Después del ritmo intenso de julio y agosto, septiembre trae consigo una Costa Brava más pausada.
Las playas y calas empiezan a estar menos concurridas, pasear por Lloret resulta más agradable y es más fácil encontrar momentos de tranquilidad junto al mar.
Lugares como Sa Caleta, Cala dels Frares o Cala Trons recuperan poco a poco ese ambiente relajado que permite disfrutarlos de otra manera: llegar caminando, encontrar un rincón frente al Mediterráneo y quedarse simplemente escuchando el mar.
El Mediterráneo todavía está ahí
Que termine agosto no significa que termine el verano.
Septiembre suele seguir regalándonos días de sol y temperaturas agradables, mientras que el mar conserva buena parte del calor acumulado durante los meses anteriores.
Es una época perfecta para combinar mañanas de playa con paseos, terrazas, piscina y tardes descubriendo los alrededores sin el calor más intenso del pleno verano.
Un buen momento para recorrer el Camí de Ronda
Si durante julio y agosto el calor puede hacer que apetezca pasar todo el día dentro del agua, septiembre invita también a caminar.
El Camí de Ronda recorre algunos de los paisajes más bonitos de la Costa Brava entre acantilados, pinares, pequeñas calas y miradores abiertos al Mediterráneo.
Desde la zona de La Caleta se pueden descubrir algunos de estos rincones a pie y disfrutar de la costa a un ritmo mucho más tranquilo.
Calzado cómodo, agua y ninguna prisa. El resto lo pone el paisaje.
Lloret también cambia de ritmo
Septiembre permite descubrir otra cara de Lloret de Mar.
Puedes empezar el día junto al mar, recorrer tranquilamente sus calles, sentarte en una terraza, acercarte a alguna de las calas de los alrededores o simplemente dejar pasar la tarde junto a la piscina.
Y quizá eso sea precisamente lo mejor de viajar en esta época: no hace falta llenar el día de planes.
Una última escapada antes de volver a la rutina
Septiembre tiene también ese punto de transición entre el verano y la vuelta al día a día.
Por eso puede ser el momento perfecto para improvisar una última escapada: unos días de mar, desayunos sin despertador, paseos al atardecer y tiempo para desconectar antes de empezar una nueva temporada.
Desde Hotel Acacias Suites & Spa, en la tranquila zona de La Caleta y a pocos minutos caminando del mar, puedes disfrutar de Lloret y sus alrededores teniendo siempre un lugar al que volver para descansar, disfrutar de la piscina o regalarte un momento de relax en el spa.
Porque quizás el verano no termina cuando acaba agosto.
A veces, simplemente cambia de ritmo.